El diseño Web Responsive o Adaptive nace a partir del diseño fluido, pero introduce una variante muy útil. Ya te había dicho que con el diseño fluido, la página se veía igual en todos los dispositivos y que muchos elementos podrían no ser accesibles.

Seguramente navegaste en tu móvil por páginas fluidas, y necesitabas hacer zoom para poder clicar el menú u otro elemento, con el diseño responsivo se elimina ese problema.

La idea del responsivo es la misma que del diseño fluido, es decir, es porcentual y se adapta según la pantalla, solo que con éste, puedes cambiar cómo se ven los elementos según un rango de tamaño de pantalla en particular. En este caso si es común ver variaciones de disposición y apariencia.

Para dispositivos con pantallas pequeñas, como los móviles, el diseño responsivo puede poner en uso una distribución sencilla, por lo general más simple, a fin de que los elementos sean más accesibles.

Sé que te has fijado que las versiones móviles no son exactamente iguales que las versiones de escritorio, esas son versiones responsivas.

Te pongo un ejemplo muy común, en blogs de WordPress donde aparece una barra lateral en la versión de escritorio, ésta pasa al final de la página (en versiones responsivas para móviles) para que el contenido principal ocupe el ancho de la pantalla; el menú también cambia para ser más accesible.

Fíjate que el diseño responsivo se ha presentado como la mejor alternativa para ofrecer una buena experiencia en dispositivos móviles, la otra opción sería crear una versión móvil de nuestra Web, lo que terminaría siendo como si tuviésemos dos.